sábado, 23 de julio de 2011

Principiantes

Son muchas las cosas que me ponen de mal humor en esta vida: cuando me olvido de qué canal va entre el 4 y el 6, cuando pienso en en mi futuro académico-profesional y un millón de situaciones más cada día. Y, desde luego, doy por hecho que no soy el único al que esto le sucede. No obstante, lo que marca la diferencia en nuestro ánimo son aquellas –normalmente pequeñas– cosas que consiguen levantarnos el ánimo y mejorar nuestro humor.

Cada cual encuentra estos pequeños milagros en muy diversos momentos, lugares o situaciones. A veces la sola visión de la sonrisa de alguien a aquien aprecias consigue arrancarte el buen humor a tu ánimo gruñón y cascarrabias. Quién sabe, seguro que ha debido de suceder que alguien, en algún lugar del mundo, haya logrado ser completamente feliz durante algo más que un instante. Y es que la tristeza es un elemento superfluo en la vida humana creado por los individuos para esconder los miedos y las inseguridades propios. Nuestro verdadero cometido es intentar ser felices. Nadie ha dicho que sea fácil, ni siquiera que siempre sea posible, pero es un horizonte que habríamos de tener a la vista en nuestros actos más que ningún otro.

Este es el mensaje que nos deja una pequeña joya de la cartelera presente, "Beginners", un llamamiento a perderle el miedo a la vida y al amor, a experimentar y ser un principiante sin importar la edad –38 o 75– o la situación –un hijo con pánico a enamorarse y a la vida en pareja arrastrando los defectos del matrimonio de sus padres o un padre anciano que destapa su homosexualidad tras enviudar y disfruta de sus últimos años de vida pese a padecer un cáncer terminal–. La construcción de la película está destinada a contraponer las situaciones de padre e hijo para evidenciar lo común de la solución a sus diametralmente distintos problemas. La visión alegre y despreocupada de un padre que no disfrutó de su vida hasta sus últimos años influye a su hijo y le ayuda a la hora de tomar decisiones con respecto a sus relaciones.

En definitiva: una brilante película independiente que desde aquí recomiendo. Una historia deliciosa rematada con una enseñanza vital optimista, pese a ser triste por momentos. Lenta –sosegada, más bien– y con momentos de ligereza cómica, destacan las actuaciones de sus protagonistas, especialmente Chistopher Plummer encarnando al padre, Hal, un personaje entrañable e inolvidable. Cumplen con nota McGregor y una Melanie Laurent cuya presencia deslumbra. Sumergíos en esta inspirada obra del director americano Mike Mills. No puede merecer más la pena.

filmaffinity.com

2 comentarios:

  1. Hostia, un año después, qué tortazo me merezco. Aunque el verano pasado no habría podido apreciar esta película como hoy.

    He conseguido un pequeño instante de felicidad sólo por verla. Sutil pero poderosa (si quieres ver el poder que tiene, si no seguro que muchos han terminado de verla diciendo que era aburrida). Hoy aprecio un poco más tu crítica.

    PD: (momento adolescente) Ay Ewan McGregor (L) jajajaja

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