Hace unos días hice una práctica sobre el color marrón en la fotografía del cine western. El tema lo elegí yo mismo, que conste. ¡Pues menudo coñazo! –pensaréis vosotros. La verdad es que no se me ocurría ningún tema mejor, y como este me pareció original me lancé a la piscina.
Así que me encuentro con la papeleta de tener que ver varias películas del Oeste para documentarme, pese al hecho de que nunca me gustó ese género. Pensando en westerns, los primeros títulos que se me vinieron a la mente fueron: cualquiera de John Wayne y "El bueno, el feo y el malo". Examinando algunas críticas por Internet decidí que mi película de Wayne a analizar sería "Río bravo".
Resignado, me descargo las películas y me pongo a ver escenas sueltas y... ¿cómo puede ser? ¡Me gustan! Desde la ignorancia, me había formado una opinión equivocada del género western. Aunque claro, las dos películas no me gustan por igual. "Río bravo" es entretenida e interesante, pero no pasa de eso. La sorpresa mayúscula me llega con "El bueno, el feo y el malo". Mi aún escasa cultura cinematográfica no tenía ni la menor idea de que no todos los western eran iguales. Había leído alguna vez la expresión spaghetti western, pero no sabía lo que significaba. Y cuando empiezo a ver la película obligado me doy cuenta de que... ¡me encanta! ¡No sabía que una peli del Oeste pudiera ser tan divertida! ¡Ni que una banda sonora podía volverte loco!
Y es que los ambientes que se describen en la película son desternillantes por su aridez. Los momentos míticos abundan en tal grado en la película que es imposible recordarlos todos. Las miraditas antes de los tiroteos son inolvidables. Y algunas citas... legendarias:
– Tu cara se parece a la de uno que vale 2.000$.
– Sí. Pero tú no te pareces al que los va a cobrar. (Rubio)
– Los tíos gordos como tú me gustan mucho, porque cuando caen de espaldas hacen mucho ruido. (Tuco)
– El mundo se divide en dos categorías: los que tienen el revólver cargado y los que cavan. Tú cavas. (Rubio)
Doy gracias por haber elegido este tema tan extravagante para mi ensayo, porque las consecuencias han sido geniales: ya estoy deseando ver entera la trilogía de Sergio Leone y he descubierto un género que antes rechazaba por mera ignorancia. Lo mismo me pasó hace unos meses haciendo un trabajo sobre "Tiburón": ahora veo el cine de Spielberg con otros ojos. En estos momentos es cuando pienso que todo lo que estoy haciendo en la universidad es útil.




aaay señorito!!si esq no se puede encasillar las pelis!! y ese es tu problema y lo sabes! jajaja a mi me gustanlas del oeste debido a que de pequeña era lo unico que vei cuando estaba mi abuelo viendola tv jajaja.
ResponderEliminarBuenoespero que estes bien, al menos ya veo que sigues vivo :p
un beso!
Creo que deberías pasarte por mi blog (entrada del 15 de abril).
ResponderEliminarUn beso, Rober.