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Es un fenómeno extraño. Sucede unas pocas veces al año. Son ocasiones en las que un estreno, incluso antes de verlo, te atrapa. Genera unas enormes expectativas y hace que cuentes los días que faltan para que se estrene en tu país o, si no está el horno para bollos, para descargarlo en una calidad decente. Te nutres de críticas y estás al tanto de su sinopsis y de los tráilers que circulan por la Red. Y cuando llega el momento del visionado... es muy difícil que te decepcione.
¿Qué tienen estos títulos para seducirnos de esta forma? Frecuentemente, un planteamiento original, diferente al de los demás, y muy de acorde con nuestros intereses. Pongamos, por ejemplo, un drama intimista y psicológico, con rasgos de cine independiente, sobre un padre de familia atormentado por la llegada de una catástrofe –comparado con el mejor Shyamalan, ahí es nada–. Casi siempre: un director, un actor o una combinación de ambos que conocemos con anterioridad y que han conseguido conquistarnos. Pongamos a Jessica Chastain y su figura angelical en "El árbol de la vida" y al tan imponente como escalofriante Michael Shannon en "Boardwalk Empire".
Con estos ingredientes, "Take shelter" tiene todo lo que se le exige a un estreno para generar espectación. Se une a otros títulos prominentes en los últimos tiempos, entre los que añadiría perlas como la última de Malick, "Tenemos que hablar de Kevin" y "Beginners". El visionado cumple las expectativas con creces, aun sin llegar a equiparar la exquisita obra de Jeff Nichols a alguno de los títulos mencionados. La presencia de dos actores protagonistas en racha confiere consistencia a un guión pequeño pero sólido. Solidez, algo que le habría hecho falta a otro flechazo, "Habemus papam", comedia mordaz de Nani Moretti, para ocupar un lugar de privilegio en todas las quinielas y convertirse en algo más que un divertimento a medias.

Tú si no hablas de Malick te da algo, eh...
ResponderEliminar:)
Me gusta que actualices. Y me gustaría más que pensáramos en proyectos futuros. Yo maqueto, y tú escribes, ya sabes.